
Hola vida, yo, tu y todos los presentes. En esta especial ocasión quiero poder entender porque me someto a tales sacrificios sabiendo que ya es suficiente. Diez y siete años vagando como un mártir y nunca que se me a agradecido sino que se me a reclamado.
Hola viejo, ¿como esta tu hija?
Hola mi maga, ¿como esta él?
Hola amigos, ¿Todos bien? Como siempre, que gusto.
Dios a escogido mi cabeza para ser alguien que no destaque, sino que ayude a los que no ayudan e ignoran. Voluntariamente e escogido, no a mi merced, la abnegación digna de ojos llorosos en la mañana, de cigarro tras cigarro, de dejarte ir para un quizás mañana me mires a mi.

No hay comentarios:
Publicar un comentario